Una persona que cuida a otra puede dañar su salud debido a diversas causas: agotamiento provocado por el exceso de tareas, descontrol de enfermedades crónicas, falta de sueño reparador o esfuerzo físico inapropiado a la hora de ayudarla a trasladarse de un lugar a otro.

Un conocimiento básico de la mecánica corporal sirve para el uso eficiente, coordinado y seguro del cuerpo a la hora de moverse y mantener el equilibrio durante determinada actividad.

Un movimiento adecuado hace que funcione de manera óptima el sistema músculo-esquelético, reduce la energía requerida y mantiene el equilibrio, reduciendo a su vez la tensión, la fatiga y el riesgo de lesiones.

Vigila tu postura y movimientos

La buena mecánica corporal implica una postura apropiada, estabilidad y movimiento coordinado del cuerpo. Te recomendamos poner atención en seis aspectos básicos cuando apoyes a alguien que no puede trasladarse por sí mismo de un lugar a otro:

1. Mantén en todos los casos la espalda recta y usa para el esfuerzo mayor los músculos de las piernas.

2. Si te sirves de tu propio peso para contrarrestar el de la otra persona, le exiges menos a tu cuerpo.

3. En caso de ser necesario, apunta el pie en la dirección en la que vas a girar junto con la persona, así evitarás una torcedura.

4. Si usas zapatos de tacón bajo, cerrados y con suela antiderrapante, disminuyes riesgos y mantienes el cuerpo alineado mientras realizas el esfuerzo.

5. Favorecerás las maniobras si explicas y planeas los movimientos junto con la persona asistida, también evitarás movimientos repentinos y peso extra.

6. Si la persona es demasiado pesada para ti, renta una grúa de traslado, ¡es muy sencillo hacerlo en Total Medic!