Las cintas kinestésicas —también llamadas vendajes neuromusculares— son cintas de algodón que se adhieren fácilmente a la piel. Las hay de varios colores y seguramente las has visto colocadas en el cuerpo de alguno de los más celebres deportistas del mundo.

¿Dolor o lesiones?

Provenientes de tratamientos de fisioterapia, las cintas kinestésicas controlan el dolor y facilitan la rehabilitación de músculos y articulaciones, proporcionando soporte y estabilidad pero sin impedir el movimiento, algo que ningún otro tipo de vendaje ofrece.

¿En qué casos es recomendable usar las cintas?

Su uso es muy versátil y puede tener varios objetivos, por ejemplo:

• Mejorar la tensión, inflamación y lesiones musculares.

• Aliviar edemas, subluxaciones o dolor crónico.

• Incrementar el rendimiento de músculos y articulaciones.

• Mejorar la circulación y el drenaje linfático.

• Prevenir lesiones.

¿En qué partes del cuerpo pueden usarse?

 En áreas afectadas de hombros, cuello, piernas, brazos o pies.

¿Cuáles son sus principales beneficios?

• Son resistentes al agua.

• Pueden utilizarse durante cualquier actividad física y durante varios días.

• Son, definitivamente, como una segunda piel.

¿Cómo funcionan?

Al aplicar tensión sobre la zona afectada, las cintas kinestésicas crean un espacio entre la piel y el músculo que ayuda a mejorar la circulación y el drenaje linfático, además de aumentar el rendimiento de dicha parte.

¿Cómo se colocan?

Lo más recomendable es que un fisioterapeuta o médico del deporte coloque las cintas kinestésicas, es un proceso muy sencillo y rápido.