Cuando pensamos en un spa inmediatamente nos imaginamos en  estar vestidos con una confortable y esponjosa bata blanca hasta  las orillas en una playa de Cancún o un sitio de relajamiento, rodeados de masajistas y toda clase de atenciones.

Si bien, el escenario paradisíaco de sol, mar y arena que expresa completa tranquilidad y satisfacción es la imagen perfecta de las vacaciones de muchos, no es precisamente lo que te va a garantizar la mejor experiencia de un spa.

Ir a un spa se trata de ir a consentir tu cuerpo, relajarse y pasar un momento de tranquilidad mientras te desestresas de tu rutina diaria.

Aunque no lo creas, la experiencia de un spa puede estar más cerca de lo que te imaginas. Si por falta de tiempo o por lo costoso que puede llegar a ser un spa, aún no te animas consentirte, aquí te diremos cómo tener un momento relajante desde la comodidad de tu casa las veces que quieras.

1. La atmósfera es importante

Como en cualquier spa, la ambientación es importantísima. Muchos spas ofrecen una gran oferta en la decoración y el diseño de sus instalaciones o bien el lugar, en el caso de los que se encuentran en recintos naturales ideales para el descanso y la relajación de sus clientes.

Tu spa en casa no debe ser la excepción y, así como cada spa tiene su estilo, apóyate de las ventajas de estar en tu hogar para disfrutar al máximo tu experiencia de relajación y comodidad que tu hogar puede ofrecer.


Recuerda tu casa es el spa en el que controlas todo. Puedes ambientar con velas, sobre todo si son aromáticas ya que también ayudan al sentido del olfato. Asegurate antes de empezar de que no haya nada que te distraiga o te interrumpa, de preferencia deja tu smartphone en modo avión y reproduce la música que más te guste y relaje.

2. Ponete cómodo

Ponte ropa cómoda como una pijama, una bata o toalla.

3. Comienza tu rutina de spa en casa

Tú decides qué es lo que quieres para tu spa; estás en casa. Una vez que estés cómodo, puedes usar una tina de hidromasaje para pies, para después masajearlos. Si no tienes una tina de hidromasaje, puedes usar la tina del baño o una tina pequeña en donde quepan tus pies: usa agua caliente y sales de baño.

4. Tú eres tu mejor masajista

Mientras dejas sumergir tus pies en un baño relajante puedes usar un masajeador de espalda, de preferencia uno que cubra la parte de tu espalda y hombros. Existen masajeadores tipo chalecos que son rotativos y térmicos para hacer de tu spa en casa una experiencia altamente relajante.

Recuéstate un momento y utiliza un masajeador en brazos y piernas, y siente cómo poco a poco comienzas a relajarte y a sentirte cada vez mejor.

Si tienes bolsas u ojeras, usa un masajeador de ojos térmico para relajar toda la zona de los ojos y  desinflámalos con un antifaz de gel o rodajas de pepino o papa frias.

5. Toma un largo baño

Puedes tomar un baño en tina con sales aromáticas y disfrutar un buen tiempo a solas. También, puedes tomar un baño en regadera antes del masaje para entrar en calor y destensar todo el cuerpo.

6. Recibe el trato que mereces

Después del baño, sigue consintiéndote ya sea con un manicure o pedicure. Usa un limpiador facial para exfoliar y masajear tu cara. No olvides hidratar tu piel con la crema corporal de tu preferencia.


7. Nada como el hogar: Toma una siesta

Ningún spa te va a dar la experiencia de dormir como un niño como tu propia casa porque es un lugar cómodo y que ya conoces. Después de tu tratamiento, ya que estás en total relajación, sin más, adéntrate al sueño profundo sin que te apure nada. Utiliza la almohada correcta que te permita dormir plácidamente.

¡Disfruta de tu spa en casa y vive una experiencia relajante que tanto mereces! Verás que el despertar te sentirás con más energía y con la mente más relajada. Encuentra los mejores productos para belleza y bienestar en TotalMedic.