Dormir bien brinda salud a las personas. Pero, ¿cómo se puede lograr un sueño reparador todos los días?

Total Medic team

A lo largo de la vida, nuestros patrones de sueño van cambiando, igualmente las circunstancias que pueden alterarlos. Esto provoca, por ejemplo, que sintamos sueño más temprano y nos acostemos más temprano, o viceversa, y que despertemos continuamente durante la noche y amanezcamos cansados.

A diferencia de lo que mucha gente cree, lo normal es dormir bien y tener un descanso reparador, no padecer insomnio o alguna otra irregularidad del sueño.

¿Cómo dormir bien?

Una noche de sueño reparador que nos ayude a despertar con mucha energía es producto de una serie de buenos hábitos. Toma en cuenta las siguientes cinco claves para mejorar tu descanso nocturno:

1. Asegúrate de que tu colchón y almohada sean los apropiados.

Además tu recámara debe ser un lugar tranquilo y fresco, sin luces permanentemente encendidas. Se recomienda tener en casa focos ahorradores, ya que el tipo de luz que emiten favorece el mecanismo del sueño.

2. ¡Estírate como gato!

Mientras dormimos, los músculos se hacen rígidos, especialmente en el cuello, la espalda y las piernas. Estírate bien antes de levantarte para relajar las articulaciones y prepararlas para un mejor funcionamiento durante el día.

3. Duerme una siesta.

Algunas personas piensan que dormir una siesta es un pérdida de tiempo; sin embargo, una siesta repara, restaura y mejora nuestro rendimiento, además de que equilibra el estado emocional. Lo recomendable es que dure entre 10 y 15 minutos, para evitar un sueño profundo que altere el descanso durante la noche.

4. No cenes abundantemente.

Un sueño saludable también es resultado de una buena alimentación durante el día y de hábitos correctos para la cena. Como nos estamos preparando para dormir, la cena debe hacerse por lo menos dos horas antes de acostarnos y de forma moderada para evitar que la pesadez o la indigestión interrumpa nuestro descanso.

No ingieras bebidas alcohólicas en exceso o aquellas que contienen cafeína antes de dormir, y no incluyas en la cena alimentos picantes o muy condimentados. Procura, además, tomar menos líquidos por la noche y, de ser posible, no hacerlo antes de dormir, así las ganas de ir al baño no interrumpirán los ciclos del sueño.

5. Relájate.

Es necesario que cada noche nos vayamos a dormir a la misma hora, después de una rutina establecida que nos guíe hacia un sueño placentero. También es primordial relajarnos, desconectarnos de todo el trajín del día. Leer un poco, escuchar algo de música o tener una conversación placentera son algunas opciones para lograrlo.