Nuestro organismo necesita oxígeno para funcionar correctamente, así que en situaciones de disminución de los niveles normales de este gas los especialistas suelen prescribir oxigenoterapia, ya sea para aumentar la capacidad respiratoria o para prevenir problemas cardiacos.

¿En qué situaciones puede una persona recibir oxigenoterapia?

• Neumonía.

• Asma bronquial

• Fibrosis quística.

• Bronquitis crónica.

• Problemas cardiacos.

• EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica).

• Lesiones del sistema nervioso central que afectan la respiración.

• Problemas relacionados con el sueño (dificultad para respirar o tos).

• Alteraciones del transporte de oxígeno en la sangre (hemorragias, intoxicaciones).

Existen diferentes dispositivos para administrar oxigenoterapia, uno de ellos es el concentrador de oxígeno.

Concentradores de oxígeno

Estos equipos médicos están diseñados especialmente para personas que requieren el suministro de este gas en forma continua. Pueden mantenerse encendidos las 24 horas del día, lo que se traduce en un ahorro muy significativo en comparación con los tanques de oxígeno, que hay que cambiar una vez que se agota su contenido. La concentración de oxígeno se gradúa en el aparato de acuerdo a las indicaciones del especialista y no requiere ningún procedimiento especial para su funcionamiento.

Otras dos ventajas muy importantes son su portabilidad y que están disponibles en el mercado tanto a la venta como a la renta.

¡Recuerda!

Cuando una persona está en tratamiento de oxigenoterapia, permanece atendo a:

• El estado de la persona antes y después de la administración del oxígeno (coloración de la piel, respiración, tos, comunicación, nivel de conciencia).

• La concentración de oxígeno (debe ser la indicada por el especialista).

Tanques de oxígeno y medidas de seguridad

Si eliges un tanque de oxígeno, toma tus precauciones, se trata de un gas incoloro, inodoro y altamente inflamable, por lo que su manejo requiere medidas de seguridad:

• No fumar en la habitación donde se administra el oxígeno.

• Alejar los equipos eléctricos para que en caso de cortocircuito no salten chispas.

• Evitar materiales que generen electricidad estática, como mantas de lana o tejidos sintéticos.