La convivencia intergeneracional no es todo miel sobre hojuelas. Las fricciones, los consejos no solicitados, la falta de privacidad o espacio pueden generar conflictos. Ahora vayamos al lado positivo, la recompensa recibida cuando en un hogar viven tres generaciones es inmensa: visión enriquecida de la vida, soledad mitigada, momentos gratísimos. Si estás contemplando la posibilidad de mudarte con algún familiar, o invitar a vivir a tu casa a un ser querido, sigue las sugerencias que te presentamos a continuación.

Expresa

Es necesario comunicar lo que crees que funcionará y lo que no. Es decir, hay que discutir expectativas, qué áreas son comunes, cuáles privadas, si habrá reglas para el lavado de ropa, la limpieza de la cocina, etcétera.

Programa

Definir los roles de cada uno de los miembros de la familia es crucial para que la convivencia sea exitosa (lo más recomendable es que cada miembro tenga la oportunidad de escogerlos). Si les parece útil, registren en papel los acuerdos, como el del programa de aseo semanal. Si tu hogar fue el elegido para cuidar a un ser querido, también es importante discutir responsabilidades (¿quién lo llevará al médico?, ¿quién pagará los servicios?).

Divide

Compartir gastos es fundamental. En algunos casos sirve tener una cuenta bancaria en la que todos los miembros depositen sus respectivas cuotas; en otros, alguien puede recolectar los fondos y pagar, o unos miembros pueden hacerse cargo de unas cuentas y otros de otras. Aquellos con menos recursos pueden contribuir de otras formas, con la limpieza y mantenimiento de la casa, por ejemplo.

Checa

¿Tu casa está lista para compartir? Toma en cuenta que haya suficiente espacio para la privacidad y que sea segura para todas las personas que vivirán ahí (mayores y niños, sobre todo).

Encara

Habrá momentos de frustración. Clarifica tu mente y propón soluciones, nadie está exento de hacer esfuerzos en la nueva situación.

Más oportunidades

¿Con tres generaciones bajo el mismo techo podría mejorar la educación de los niños, aprovecharse la experiencia de los mayores, reducir la soledad o salir adelante de problemas financieros? Definitivamente sí, pero hay que establecer dinámicas familiares positivas.